De qué hablamos
Cambiar una caldera de gasoil por aerotermia es dejar de depender de un depósito de combustible que hay que llenar. Se aprovechan las tuberías y los radiadores; se retiran la caldera, la chimenea y el tanque de gasóleo, y entran la bomba de calor, su unidad exterior y un depósito de agua caliente.
Las casas con gasoil suelen ser unifamiliares, con cuarto de calderas y radiadores generosos: dos cosas que juegan a favor. El cuarto da sitio a los depósitos y los radiadores grandes admiten mejor trabajar a menos temperatura.
Cuándo se plantea
Cuando la caldera o el quemador dan problemas, cuando el tanque es viejo y preocupa una fuga, o simplemente cuando llega la factura de llenar el depósito. También al comprar una casa de campo o de pueblo que venía con gasoil.
Qué incluye una instalación bien planteada
- El vaciado, la limpieza y la retirada del depósito de gasóleo, o su inertización si está enterrado.
- La retirada de la caldera, el quemador y la chimenea.
- La bomba de calor, a menudo en el mismo cuarto de calderas, con la unidad exterior fuera.
- El depósito de agua caliente y, si conviene, uno de inercia.
- La limpieza del circuito: las instalaciones antiguas acumulan lodos.
- La revisión de los radiadores y de la instalación eléctrica.
Qué dice la norma
Una instalación de aerotermia es una instalación térmica y está sujeta al RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, Real Decreto 1027/2007). Tres cosas que te afectan como cliente:
- La tiene que ejecutar una empresa instaladora habilitada (artículo 19.1).
- Según su potencia, la documentación técnica que exige es una memoria técnica o un proyecto; las más pequeñas no tienen que presentarla (artículo 15).
- Al terminar, y después de las pruebas de puesta en servicio, se firma el certificado de la instalación, que se registra ante el órgano competente de la comunidad autónoma (artículos 23 y 24). Pide tu copia.
Fuente: texto consolidado del RITE en el BOE (BOE-A-2007-15820), consultado el 9 de octubre de 2026.
Lo técnico de esta página sigue la guía «La bomba de calor en la rehabilitación energética de edificios» (Guías IDAE 025, 2023; idae.es), consultada el 9 de octubre de 2026.
Qué mueve el precio
- El depósito de gasóleo: en superficie o enterrado, su tamaño y lo que quede dentro.
- El tamaño y el aislamiento de la casa: muchas casas con gasoil son grandes y antiguas, y piden más potencia.
- Los radiadores: los de hierro fundido grandes suelen aprovecharse; lo confirma el estudio.
- La electricidad: en casas rurales la línea y la potencia contratada pueden quedarse cortas.
- El clima de la zona: donde hiela a menudo la máquina se dimensiona para ese frío.
Cuánto cuesta
No vas a encontrar aquí una cifra, y es a propósito: no hemos encontrado una fuente pública y comprobable de lo que cuesta cambiar una caldera de gasoil por aerotermia, y un número suelto engañaría más que ayudaría. El precio sale de la propuesta de la empresa instaladora, después de ver la casa, el cuarto de calderas y el depósito. Lo útil es que esa propuesta venga desglosada por las partidas de arriba, para poder comparar dos que a primera vista no se parecen.
Errores que salen caros
- Dejar el tanque de gasóleo «para luego»: sigue siendo un riesgo de fuga y ocupa el sitio.
- Copiar la potencia de la caldera vieja: las calderas de gasoil solían ir muy sobradas.
- No contar con el frío de la zona al dimensionar.
- Olvidar la limpieza del circuito.
Qué te tiene que quedar por escrito
- La marca, el modelo y la potencia de cada equipo, no «una bomba de calor».
- Qué obra está incluida y cuál no: albañilería, electricidad, desagües, retirada de lo viejo.
- El plazo de ejecución y la forma de pago.
- Las garantías: la del fabricante y la de la instalación, y quién atiende una avería.
- La puesta en marcha y el certificado de la instalación registrado.
Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
- Dónde está el depósito de gasóleo, si es enterrado y cuántos litros tiene.
- Los litros que gastas en un invierno: ayudan a estimar lo que pide la casa.
- Metros, plantas y año de la casa.
- Radiadores: cuántos y de qué material.
- El suministro eléctrico: monofásico o trifásico y potencia contratada.